A los 20 años, tu rostro tiene un colchón de ácido hialurónico natural que se renueva solo. A partir de los 30, ese colchón empieza a perderse cada año — y es lo que hace que la piel se vea más delgada, los pómulos menos definidos y las ojeras más marcadas.
No es que “te caigas”. Es que pierdes volumen donde antes lo tenías.
Qué es el ácido hialurónico y por qué se usa
Es una molécula que el cuerpo produce de forma natural — está en tu piel, tus articulaciones y tus ojos. Como relleno, se inyecta en forma de gel biocompatible que atrae y retiene agua, devolviendo volumen, hidratación y firmeza a la zona tratada.
Al ser un componente que el cuerpo ya conoce, el riesgo de rechazo es mínimo y el resultado se integra de forma natural en los tejidos.
Las zonas donde más se usa
- Labios — definición de contorno y volumen, sin perder la naturalidad del gesto.
- Pómulos — recupera la proyección que se pierde con la edad.
- Surco nasolabial — suaviza las líneas que van de la nariz a la comisura de la boca.
- Ojeras y región periorbital — mejora las sombras causadas por pérdida de volumen (no solo por falta de sueño).
- Mentón y línea mandibular — define el contorno facial sin cirugía.
Cómo es el procedimiento
La sesión dura entre 20 y 40 minutos. Se aplica anestesia tópica para mayor comodidad, y el producto se inyecta con cánula o aguja fina según la zona.
No hay tiempo de recuperación real — la mayoría de las pacientes vuelve directo a su rutina, aunque puede haber leve hinchazón o enrojecimiento los primeros 1–2 días.
El mejor relleno es el que no se nota que es relleno. El objetivo siempre es realzar tus rasgos, no cambiarlos.
¿Cuánto dura?
Entre 6 y 18 meses, dependiendo de la zona, el tipo de ácido hialurónico usado y el metabolismo de cada persona. Los labios suelen requerir mantenimiento más frecuente que pómulos o mentón.
¿Quién es candidata?
Cualquier adulto sano que busque restaurar volumen perdido o mejorar la armonía de sus rasgos. La evaluación previa permite definir cantidad y zonas exactas — la sobrecorrección es el error más común cuando no hay un plan facial completo detrás.
En Clínica Ferraris diseñamos cada tratamiento de armonización mirando tu rostro completo, no zona por zona de forma aislada. El resultado debe verse coherente con quien eres, no con una tendencia.
Agenda tu evaluación facial y conversemos sobre qué volumen realmente necesitas recuperar.